Gracias por todo. Genial su relato sobre canallas.
Andrés Pons
No creo en los cierres como finales propiamente dichos, sino que convencida estoy de que son siempre apertura a otros principios. Y aunque a veces resulta difícil decir adiós...siempre es necesario. Es parte de la vida ir despojándose en nuestro tronco de las hojas viejas y gastadas para que en ese espacio que, momentáneamente, creemos desalojado, vacío e inerte, vayan gestándose otras nuevas que seguro surgirán, aún más fuertes, más sabias y mucho más hermosas de las que, sin perderse, se desprendieron para servir de alimento a otros seres hambrientos de los mismos nutrientes que a nosotros no nos sirven ya.
Y bueno...yo sí voy a atreverme con una crítica negativa. No sea usted tan modesto, por favor. Somos muchos más de dos o tres los que hemos venido disfrutando por aquí. En mi caso, nunca hice comentario alguno porque considero que poco se puede decir ante el despliegue de conocimiento y sensibilidad que has ofrecido a todos los que hemos tenido la fortuna de compartir la imagen en el alma que el cine y la vida forjó en ti, salvo, admirados, permanecer enmudecidos...y aprender.
Gracias y hasta pronto.
Cati.
Este blog es un tesoro, un regalo para los sentidos, un bálsamo contra la mediocridad, una prueba irrefutable del amor que alguien como tú profesa por el cine y que, desinteresadamente, compartes con todos aquellos que, sin dudarlo ni un instante, hemos decidido seguirte en una aventura absolutamente maravillosa en la que ahora aparece la palabra FIN, pero una cosa has de saber mejor que nadie: Lo mejor de la palabra FIN en el cine es que después de haber disfrutado de una obra maestra tal y como ha sido la experiencia de poder leerte siempre nos queda la opción de coger el mando a distancia y volver a darle al Play para regocijarnos en los mejores momentos, o todavía algo más aconsejable: Disfrutar un segundo visionado en el que, sin ninguna duda, hallaremos detalles nuevos y sutiles que no vimos o no supimos ver la primera vez.
Siempre hay que tener la confianza de que los grandes realizadores que nos han legado numerosas obras de arte, han tenido como máxima inquietudes no agradar al público, sino agradarse a sí mismos y, a partir de ahí, el reconocimiento y disfrute se hace extensivo a todos los que han contemplado su obra, puesto que ésta está concebida desde la veracidad, la autenticidad y el corazón.
Otra de las cosas más admirables que yo destacaría de todo lo que he leído es el altruismo que se destila en su conjunto, puesto que la calidad del resultado final ha sido magistral y, al parecer, el número de seguidores no ha ido acorde, pero a raíz de ahí se pueden hacer muchas y muy acertadas conclusiones. Como muy bien dices, Orson Welles se las vio y se las deseó para realizar su Quijote en unas condiciones paupérrimas, con un equipo de realización a sus espaldas de apenas 3 personas, no lo llegó a finalizar pero en este caso el director nos ha dado la oportunidad de que seamos nosotros, los lectores, los que concluyamos su obra, y a este humilde servidor se le ocurre una palabra demasiado poco original para concluir, así que la utilizaré y añadiré otra también: GRACIAS, CINE.
Un abrazo de cinéfilo Mr. Winston, espero volver a tener noticias tuyas muy pronto desde este lugar.
Salman, Alberto
Gracias.
Un beso.
Gema.
Algunos ya conocíamos algunas "obras maestras" de este creador. Por eso nos acercamos hasta aquí, a regañadientes, deseando que sólo fuera un paréntesis y volviese a aquel foro donde le disfrutábamos de continuo y donde la participación era más abierta y directa que en este blog de vocación monologuista.
Finalmente vimos que no, que la vuelta no iba a ser posible y que si queríamos gozar, aprender y sentir cine deberíamos pasarnos por aquí a diario. Y así lo hicimos, hambrientos, ansiosos por recibir nuestra ración. Alguna vez nos saciaba, otras, nos sabía a poco, pero casi siempre nos animaba a regresar.
"La imagen en el alma" titulaste y hay algo que ha sido muy abundante en este viaje, "el alma". Algunas veces habrás estado más afortunado, en muchas habrás llegado a nuestro corazón con más acierto, en bastantes nos hemos relamido de disfrute, pero en absolutamente todas podemos decir que hemos sentido "el alma", tu alma, en los escritos.
Como aquellos 7 sabios de Howard Hawks en "Bola de fuego", eres un erudito, pero tu no necesitaste a Barbara Stanwyck para que las palabras tuvieran vida, sentimiento. Tus escritos se mueven desde el amor, desde la pasión, desde el corazón. Como el poeta canta a su amada, tú cantas al cine. Él te entrega imágenes que tú conviertes en inolvidables, él te entrega historias que tú tornas en placeres, él te presenta seres que tú percibes como amigos.
El cine no pide nada, es un amante generoso que se entrega a cualquiera que lo quiera recibir sin esperar contrapartida. Pero a veces, algunas veces, sin requerirlo, recibe algo a cambio. A veces surgen en la sala oscura unos ojos que le miran distinto, que recorren sensuales sus entresijos, que desnudan sus esencias, que acarician sus enfoques. Esos ojos, distintos, especiales, únicos, no se han detenido en la contemplación callada, en el disfrute solitario y onanista. Los ojos que así miraron se han convertido en letras y han compartido las imágenes. Nos han traído "la imagen en el alma".
Como en las buenas películas no hay un final feliz, ningún final puede serlo si no queremos que llegue, si queremos que continúe indefinidamente. Tal parece que eso no pueda ser, así pues, esperemos que estrenen pronto la segunda parte que, en este caso, apuesto sobre seguro que será buena o mejor, como "El Padrino".
Un abrazo, con toda mi admiración y cariño. Carpet.
Aunque LA IMAGEN EN EL ALMA me parece inspirada en LA ESCRITURA EN EL ALMA, de Javier Marías, en general estuvo bien.
Anónimo.
"No cabe en una vida mi gratitud".
Es ésta una frase de Alejandro Sanz, poeta español de finales del siglo XX, y la que mejor expresa mi relación con este blog.
Durante todo este tiempo, para mí no ha sido un lugar de placentera lectura, sino también una fuente inagotable de consultas. Me dio la posibilidad de ampliar nuevos horizontes cinéfilos; añadió nuevas y valiosas miradas a autores, directores, actrices y actores que, en su día, no supe apreciar, y me aportó las armas que necesitaba para abordar con propiedad mis críticas cinematográficas.
De las múltiples e inapreciables cualidades de este blog, que muchos ya apreciaron antes y posiblemente mejor que yo, sólo voy a citar una; la GENEROSIDAD de quien comparte, sin condiciones, su sabiduría.
A fecha 13 de marzo de 2008 esta humilde cinéfila escribe críticas de cine gracias a este blog y se sabe CRÍTICO DE CINE, y no de los peores.
Gracias por tus enseñanzas.
M.I.
Espero que al final sea, simplemente, un hasta luego, y que haya una segunda parte. Ya sé que dicen que segundas partes nunca fueron buenas, pero la tuya sería como "El padrino II". De cualquier forma siempre podré releer post como el de Atticus Finch. Gracias por todo.
Marguerite
Dicen que una imagen vale más que mil palabras. En este rincón encontré a alguien que con su palabra nos hacía ver miles y miles de imágenes. Nos enseñó, nos transportó al territorio donde más cómodos nos sentimos y nos emocionó en más de una ocasión. Gracias, maestro. Yo también espero que nos veamos y nos leamos pronto. Un saludo. Dex.
Se toma un merecido descanso señor Devlin, usted que siempre decía que los hechos importan más que las palabras y tantas nos ha regalado. Muchas inscripciones de contraseñas olvidadas para poder hacer aquí algún comentario, se convirtieron en miradas que se han paseado por este blog de forma silenciosa. Espero encontrarle algún día en el camino, quizás le diga...me recuerda usted a un tipo pedante que disfrutaba con el cine. Sólo un consejo, no olvide por ahí la botella de vino.
Al señor Wolf: No sé si sigue pensando que no debemos chuparnos nada todavía, pero sus escritos son para correrse.
miawallace
Una común amiga me recomendó este blog. Le estaré eternamente agradecido. Gran blog, inmensos artículos.
Un placer de lectura.
Anónimo
